"Apego y Dependencia emocional"

Todos los seres humanos desde la más tierna infancia contamos con un proceso de apego frente a las figuras más importantes de la vida.

Este apego es necesario para vivir y construirnos como personas y seres humanos.

El apego puede tener diversas variantes.


Cuando observamos las relaciones, nuestras relaciones podemos darnos cuenta de cómo entendemos el amor y el apego: el otro se convierte en mi todo, dependo de esa persona para la sobrevivencia afectiva.

El otro es el que me da el valor y la tranquilidad en mi experiencia: el otro es la fuente de mi seguridad y autoestima.

El otro mantiene conductas de abandono, infidelidad y agresivas conmigo, y, aun así, ahí permanezco: el otro es un verdugo que requiero para sentirme vivir a través del sufrimiento.


Todos los seres humanos tenemos necesidades importantes: afecto, reconocimiento, pertenencia, valoración positiva, ser amados, amar.


El problema no está en la necesidad sino en cómo la pedimos, la entendemos y la actuamos.

Por ello, es importante reflexionar en nuestras formas y modos de relacionarnos con una pareja para poder comprender la manera en la que estamos estableciendo el amor, el vínculo, la relación, la dependencia y el apego.

Los sentimientos se convierten en la guía más importante para saber en qué tipo de relación te encuentras, en las relaciones de dependencia emocional destructiva, se encuentran una gama importante de ellos:


- Sentimientos de inestabilidad.

- Sentimientos de poca valía.

- Sentimientos de control

- Sentimientos de desconfianza.

- Sentimientos de traición.

- Sentimientos de tristeza y ansiedad.

- Sentimientos de culpabilidad.

- Sentimientos de soledad.


La dependencia emocional es multifactorial y es necesario comprender cuáles son los motivos que a cada persona la llevan a establecer este tipo de vínculos destructivos que no enaltecen su autoconcepto, por el contrario, los arrastran hacia un mayor desprecio de sí mismos.




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